* * * mirar hacia ti * * *
No siento mi llanto
del pasado,
ni los ecos del mundo,
que suceden allí afuera
es tu presencia,
mirar hacia a ti.
No siento el frío,
ni cantos de aves
de la primavera,
hasta verte de nuevo
no siento la espera.
No siento el mar,
ni riveras
tampoco bosques
el céfiro insulso,
Ni fragancia a flores
Tampoco el sol
de días cortos,
y madrugadas
pensando en ti.
No siento la serenidad,
No siento la cura,
ni la enfermedad
tampoco el dolor;
Es tu presencia.
No siento el tiempo
que se dilata
No siento mis músculos
contraídos,
solo tu presencia
me da a saber
que estas frente a mi.
No respiro, no oigo
no hablo ni pienso,
solo te observo a ti.
Emerge saliva
y no siento
mis labios mojados
deseosos de abrazar
a tu boca sedienta.
Soy una retrato,
una pedrusco, un vegetal
que observa sin más
cada rincón
de tu belleza,
es lo que soy
en tu presencia.



