Tu presencia
Tu presencia se pasea por mis mares sombríos,
entre brillos de agua negra,
ahogada en la noche, de cantares marinos.
Te siento y presiento en la brisa maliciosa,
en la niebla, que aturde mis sentidos, y en la blanca espuma, que a mis pies,
desaparece.
Y llegas a mí, desde el olvido,
en medio de las sombras,
del silencio,
y de los fríos.
Y escucho tus pasos,
sobre las arenas de bahías desiertas,
donde avanzan temblando las auroras.
En medio del bosque de pinos,
que se hamacan por los vientos espectrales.
Escucho tus gritos, escupiendo soledades.
Me mojan tus lágrimas, llenas de vacío.
Y quieres entregarme tu vida, repleta de hastío.
Pero te recuerdo, y no te creo posible,
porque la verdad nos desdibuja,
la realidad nos agobia,
y nuestra buena estrella,
hace tiempo que ha partido.



